Respeta la arquitectura

El otro día, asistí a un curso de entrenador de baloncesto, ya sabéis cómo nos gusta este deporte, no todo va a ser arquitectura… Sin embargo, son muchas las cosas que comparten ambas disciplinas, o por lo menos yo las encuentro.

En una charla magistral realizada por Antonio Pérez, entrenador de baloncesto, al que respeto y admiro ya desde niño cuando sentado en la ballenera del mítico pabellón del Cub Baloncesto San Rosendo de Ferrol, lo veía jugar jugar, nos hizo una pregunta a los asistentes:

“¿Qué es lo más importante del baloncesto?”

Internamente me imagino que todos empezamos en un flujo de pensamiento similar: ¿Meter canasta? ¿Que no te metan canasta? ¿Tener el balón? … Después de unos segundos de silencio concluyó:

“Lo más importante del baloncesto es el baloncesto, hay que respetar el juego del baloncesto por encima de todo. Si como entrenadores no preparamos entrenamientos para que el jugador mejore, no estamos respetando el baloncesto. Si los jugadores no se entrenan al 100% en cada entrenamiento, no están respetando el baloncesto, etc.”

De hecho sentenció que lo segundo más importante es el equipo, y después, completando la terna, el jugador. Los entrenadores, estamos fuera de esta terna, y nuestra misión es ayudar a que el jugador dentro de un equipo, hagan el mejor juego que puedan hacer y “respeten el baloncesto”. No somos los protagonistas.

Me pareció maravilloso. Lo que me acababan de transmitir, no es un concepto de baloncesto. Es un concepto global, aplicable a todo. Trabajen de lo que trabajen o estudien lo que estudien. ¿Están respetándolo? Seguramente, para poder hacerlo debes amar lo que haces, debes de conocerlo profundamente para mejorarlo y poder ayudar a que crezca y mejore. Dejemos de mirarnos al ombligo y de pensar que sin nosotros nada sucedería. Hoy, y ya para siempre, formamos parte de un equipo que estará al amparo de un concepto mayor y global.

Este concepto me acompañará mucho tiempo, y cuando los proyectos se tuerzan, o cuando el cansancio haga que no des el 100% en un proyecto, en mi cabeza resonarán la palabras de Antonio:

Respeta el baloncesto, respeta la arquitectura…

Gracias Antonio.