Jugando a construir

Puede que tras verla tenga que retractarme de la brillantez y trascendencia que me inspira inculcar en los más pequeños el amor y el interés por la arquitectura y la ciudad, además de desarrollar la imaginación y la creatividad, tan en desuso en nuestro tiempo, pero en este caso, creo que me arriesgaré.
Más de 500 juguetes de todas las épocas reunidos a lo largo de más de 20 años, que son parte de la colección particular del escultor Juan Bordes conforman esta exposición que analiza la influencia de los juguetes de construcción en su relación con la arquitectura, la ingeniería y el urbanismo y su utilidad en la enseñanza modelando vocaciones de grandes arquitectos o produciendo espectadores sensibles.
La indudable atracción de los niños y niñas por este tipo de juguetes, que comenzaron a fabricarse como derivación de los sencillos bloques que se empleaban para enseñar operaciones abstractas de matemáticas, geometría y dibujo a finales del siglo XVIII y que, por entonces, eran artesanales, muy caros y dirigidos a la aristocracia, no se pudo ver más que incrementado, ya que las posibilidades eran infinitas y en el siglo XIX los fabricantes empezaron a producir nuevos juguetes utilizando modelos de la arquitectura moderna, en madera y cartón primero, luego en piedra, metal y plástico.
El aspecto interesante viene cuando el pedagogo alemán Frederich Froebel introduce este tipo de juegos no solo como divertimento, si no en su programa docente de los kindergarten, escuelas que se convertirían en nido de grandes genios que abanderarían años más tarde las vanguardias, especialmente en el mundo de la arquitectura: Bruno Taut, Frank Lloyd Wright o el mismo Le Corbusier, que no solo aprendieron con estos juguetes sino que llegaron a confesar que los usaron como fuente de inspiración en sus propias obras.
Y es que ¿quién no recuerda pasarse tardes y más tardes jugando a construir con piezas de mecano, de tente o de lego?. Juguetes que se construyen y que construyen personas.
Foto. Juan Bordes.Juego de construcción alemán Stabu. 1970